Koldo Iturriagaoitia y la Felicidad a la vuelta de las vacaciones
Adjunto un mail que me ha enviado nuestro director de Inforpress en Bilbao. Me parece estupendo compartirlo para esta vuelta de las vacaciones.
¿Sabes lo que es un happyshifter?
Aunque a lo largo de la historia de la humanidad generalmente «el trabajo» se ha asociado a una especie de condena a la que nos vemos obligados a acudir para poder vivir el resto del tiempo, hay quien se plantea el trabajo de otro modo, mucho más positivo: el happysifter.
Si hay personas que hacen de su trabajo algo agradable y estimulante, bien merece la pena dedicarle un poco de atención. A ver qué te parece la información que he recopilado sobre ellos.
Un happyshifter, que se traduciría como alguien que se redirige hacia la felicidad, es quien entiende el trabajo como un camino complementario para conseguir la felicidad en su vida. Ésta es una de sus claves; el trabajo es algo complementario y no lo principal.
Pero no quiere decir que trabajen mal, o poco, o con desinterés; todo lo contrario. Para ellos es fundamental tener una actitud positiva, proactiva y llena de optimismo hacia su trabajo. La cuestión es lograr encontrarse a gusto en todos los niveles de la vida, trabajo incluido. Por tanto es importante encontrar un trabajo en el que uno esté cómodo, en el que se sienta útil para desarrollar sus habilidades y que en definitiva satisfaga a la persona que lo realiza.
Esta idea no es nueva. Ya hablaban de ello, como poco, en el siglo XVIII. Rousseau o Benjamin Franklin apostaban por lograr para todos una vida laboral centrada en la búsqueda de la felicidad.
Pero esto es incompatible con buena parte de las empresas en la actualidad. Algunas condiciones indispensables para ser feliz (ya sea en el trabajo como en el resto de aspectos de la vida) son estar dispuesto a esforzarse, a pensar y a conocerse en profundidad. Para ser feliz uno debe conocerse, conocer el mundo que le rodea y estar dispuesto a buscar soluciones. En muchas ocasiones no sabemos ni siquiera qué es lo que me hace feliz.
Por más que uno se queje de que su trabajo no es agradable ni le aporta felicidad, muchos de nosotros no estamos dispuestos a hacer lo necesario, y tendemos a echarle la culpa a los demás. A partir de ahí todo es un desastre. Ni nosotros somos felices ni lo son los de nuestro alrededor… y así es como en la mayoría de las empresas se acaba dejando el tema de la felicidad en el trabajo como una cuestión filosófica.
Pero hay buena cantidad de especialistas que consideran que el movimiento happyshifter seguirá abriéndose camino, en tanto que los jóvenes talentos sólo acudirán a una empresa que les garantice un entorno laboral grato y en donde cada minuto del tiempo que le dedican al trabajo rinde beneficio (a la empresa pero también al trabajador).Las empresas necesitan del talento, creatividad, adaptabilidad y capacidad de innovar de sus trabajadores.
Para ser felices en el empleo hay dos factores clave: sentirse útiles (concordancia entre lo que la persona hace y aquello que es propio de su formación e intereses), y que reciba el reconocimiento de los superiores y compañeros.
Así que cuando uno no siente estos dos factores en su labor profesional tiene dos opciones: resignarse y asumir que el trabajo es un daño colateral en su vida para poder hacer otras cosas, o transformar sus empresas y el mercado laboral; cambiar la queja por la acción y la pasividad por el emprendimiento. Estos segundos son los happyshifters.
Y si no pueden cambiar su empresa, se van de ella y crean la suya propia.
Otras características necesarias para un happyshifter es la incansable búsqueda de las incoherencias e inconsistencias en la empresa. Si hay muchas se pierde el talento. Y sin talento deja de existir la sensación de sentirse útiles y el reconocimiento. También han de ser sinceros consigo mismos, honestos, no tener miedo a escuchar su conciencia. Al final la felicidad está íntimamente ligada a la paz interior, al equilibrio de nuestra conciencia.
Empresas muy próximas a lo que defiende el happyshifter son, por ejemplo, Google o Microsoft, que proporcionan un grado de libertad a sus trabajadores, les escuchan, les permiten aportar líneas de investigación… les dejan trabajar a su ritmo, en el horario que prefieran… pero realmente eso es sólo «la carcasa» lo realmente importante para el happyshifting es la actitud personal.






