
Crisis y banca
Un amigo presidente de un banco me decía con vehemencia que aquellos directivos que no endeudaban a sus compañías estaban perjudicando gravemente a sus accionistas. Deberían ser penalizados. En un mercado de dinero barato repleto de oportunidades al usar menos capital del que podía conseguir la retribución al accionista era menor. Y en ese contexto tenía razón. Unos meses después los malos son los buenos, y los buenos son los malos. Muchas empresas que siguieron la ola que el mercado pedía -y el mercado somos todos, incluidos todos y cada uno de nosotros que como accionistas minoritarios que premiábamos a las empresas con grandes endeudamientos cuya cotización subía- hoy están en situaciones comprometidas.
He contado la anécdota a un amigo también banquero, y me dice, “tu amigo tenía razón, en ese momento era así, quién no se endeudaba no defendía los intereses de sus accionistas”. Los paradigmas que cambian ¿eran ciertos?





