
El Davos de mujeres

He tenido la oportunidad de participar en el Global Meeting de Women´s Forum, en Deauville, conocido también como el Davos de las mujeres. Increíble experiencia. La delegación española estaba formada por Maria Benjumea, Monica Oriol, Romana Sarduska, Felicidad Cristóbal, Agatha Ruiz de la Prada, Isla Ramos, también Pio Cabanillas. Allí nos encontramos con mujeres de la talla de Ingrid Betancourt o su compañera de cautiverio Clara Rojas. Líderes empresariales y políticas, pero quizás la emoción más fuerte fue conocer a Mukhtar Mai, de Pakistán. Se me formó un gran nudo en la garganta cuando fui a saludarla y a decirle que me parecía una persona admirable. Es una historia triste, dura, del sufrimiento de las niñas en países donde además de la pobreza padecen el papel tan marginal de la mujer y la opresión de las castas y las tradiciones. Su historia ha sido repetidamente publicada. En su caso después del dolor, y la humillación, la tradición marcaba el suicidio o la reclusión. Decidió ir a la policia, consiguió hacerse oir en Pakistán y que un juez castigara a sus agresores. Le ofrecieron una indemnización millonaria para su situación. Es difícil imaginar que una niña menor de edad, rechazara ese dinero y pidiera que se utilizara para crear una escuela donde ella y el resto de menores del pueblo pudieran aprender a leer y a escribir. Que fuerza y generosidad tiene que tener una niña de 15 años, solemnemente pobre, analfabeta, para reaccionar así. El heroismo existe, había allí otras mujeres valientes, como Inez McCormack: de Irlanda del Norte , Anabella de León: de Guatemala, Mu Sochua: de Cambodia y Marina Pisklakova-Parker: de Rusia.





