Comunicación
Reestructuraciones y comunicación

Reestructuraciones y comunicación

Siempre comunicamos, en cualquier situación. La vieja idea de comunicar lo bueno y solo lo bueno, hoy está en profunda revisión. De hecho es en los momentos difíciles donde crecen las grandes fidelidades de clientes. Nuestros mejores clientes y amigos son hoy aquellos con quienes vivimos una situación complicada.
Y una complicada es sin duda las reestructuraciones empresariales. En estas circunstancias estamos viendo que la comunicación es clave. Con medios, para proteger la negociación, con los empleados, para implicar y contar con el apoyo de los que se quedan y que deberán hacer un sobreesfuerzo, con los que se van, para explicarles que beneficios pasados de la compañía no hacen viable mantener plantillas que hoy no se sostienen con el mercado actual, con las instituciones, para explicar que no podemos mantener la fábrica, pero que trabajamos para poder conseguir un centro de i+d,…
Hoy estamos gestionando diferentes proyectos en nuestras oficinas tanto en España como en Portugal. Nuestra experiencia se remonta a hace muchísimos años, con el cierre de la fábrica de Bayer en medio de Barcelona, o al sonado caso Fontaneda. Mucho camino desde entonces, aprendiendo como cada decisión es clave.
Como aprendizaje, la comunicación ayuda a centrar la reestructuración en la negociación.
En Portugal, Ana Margarida nuestra directora, explicaba alguna de las claves en el Semanario Económico.

2 comentarios en “Reestructuraciones y comunicación

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      Núria, mil gracias por estas notas, que siempre invitan a pensar y reflexionar. Respecto a este tema, que me parece una vez más acertado, sólo sugerir que a veces creo que hay actitudes que deben conquistarse antes de iniciar la restructuración. Creo que el plan de comunicación tendrá éxito en la medida en la que el RESPETO a los empleados se haya ganado antes. Por ejemplo, en mi empresa, estamos dándole una vuelta a una posible reducción de jornada, todo el mundo de 8 a 3 todo el año, con reducción proporcional de salario, lo que evita el despido de un 10% de los empleados. El mensaje es que si entre todos «nos apretamos el cinturón», con el Director General a la cabeza claro, podemos mantener toda la plantilla, que vamos a necesitarla en breve para afrontar la recuperación y las oportunidades que los competidores nos están proporcionando. Pienso que si luego hay que ir a restructuraciones, al menos el empleado percibe que lo estás intentando. Es sólo una idea. De nuevo mil gracias por «comunicarte» con nosotros…:-)

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      Gracias Juan por tus notas y sobretodo por la experiencia que explicas. Creo que efectivamente a veces nos faltan fuerzas para pelear por otra forma de hacer las cosas. Ojala tu ejemplo cunda!

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