Adjunto las 10 tendencias que remarca para los próximos 10 años. Las firmo todas, con dudas respecto al departamento de atención a clientes. Yo añadiría algún área, pero aprovechando que estoy preparando una conferencia para Davos, lo haré en un nuevo post, junto con un resumen de la misma.
1. Las relaciones públicas desempeñarán un rol fundamental para la creación de marca.
2. Las agencias de medios digitales desaparecerán.
3. Al menos una de las más grandes agencias de relaciones públicas comprará nuevamente su independencia.
4. La mayoría de las empresas de RRPP tendrá un departamento de publicidad.
5. Desaparecerán los muros entre las áreas de asuntos públicos, gestión de la reputación corporativa y comunicaciones de marketing.
6. Las funciones de “comunicación corporativa” desaparecerán.
• Se ignora el hecho de que el comportamiento es más importante en la definición de la reputación y la construcción de RRPP que las estrategias de comunicación. Los hechos hablan más fuerte que las palabras.
• El compromiso público, las relaciones con los grupos de interés o cualquier acción relativa a estas áreas, podrían ser un sustituto aceptable para la tendencia actual.
7. La atención al cliente será parte del departamento de RRPP.
8. Competencia con las consultoras de gestión.
9. Reducción de cuentas globales.
10. El éxito se medirá por las relaciones.
• Procter & Gamble mide la eficacia de su presencia en medios sociales según los términos de compromiso que generan.

El otro día leía un artículo de Dircom en el que planteaba recomendaciones para la contratación desde las Administraciones Públicas de Campañas de Publicidad y Comunicación. Felicito esta iniciativa y ojalá los responsables de comunicación abran los ojos y se den cuenta de las enormes posibilidades que ofrece esta herramienta. En mi reciente participación como miembro del jurado de los premios Excellence Awards tuve la oportunidad de ver cómo las administraciones son uno de los grandes usuarios de las mejores prácticas de comunicación y relaciones públicas, aunque en este ámbito España todavía sigue muy ligada a los concursos para la publicidad tradicional y las relaciones con los medios a través de sus directores de comunicación, perdiéndose las enormes posibilidades que las campañas de comunicación, de diálogo con los ciudadanos les permitirían. Cuando pregunté hace poco por el impacto de la crisis en el sector de relaciones públicas en Gran Bretaña, me dijeron que bajo, porque el gobierno más que nunca sabía que era imprescindible mantener sus presupuestos en este ámbito. Y si no se es capaz de estar en la calle, en la red, con los líderes de opinión, ¿cómo se puede gobernar?. Gobernar es comunicar y escuchar.
http://www.dircom.org/index.php/Actualidad-Dircom/dircom-plantea-a-las-administraciones-publicas-recomendaciones-para-la-contratacion-de-campanas-de-publicidad-y-comunicacion.html

Ignacio Samper es el director de la Oficina del Parlamento Europeo en España. Conoce muy profundamente Bruselas. Con él hemos tenido la oportunidad de colaborar en la campaña institucional que el Parlamento Europeo puso en marcha en todos los países de la Unión Europea antes de las últimas elecciones. Como tantas otras cosas fue un concurso que se decidió en Bruselas, nosotros nos presentamos en un grupo liderado por nuestro partner alemán.
Aprovechando como decía la experiencia hemos tenido la oportunidad de conocer más a Ignacio Samper. Hablando con él veo la tremenda necesidad de que nuestras compañías hagan puente aéreo con Bruselas. Nos jugamos demasiado para no hacerlo. Ignacio nos recuerda que el proceso se está acelerando.
Desde Inforpress estamos intentando ayudar cada día más a nuestros clientes en este área, a través de nuestro departamento de lobby y public affairs y de nuestros partners en Bruselas, líderes en el ámbito del lobby.
Dos días después de esta conversación apareció la siguiente noticia en El Confidencial
A España se le acumulan los expedientes en Bruselas por su incapacidad para hacer lobby
Carlos Carnero es Embajador en Misión Especial para Proyectos en el Marco de la Integración Europea. Pero su trayectoria se resumiría mejor con un título como Embajador por Europa, porque se ha dedicado totalmente a trabajar por Europa, y desde su papel de europarlamentario y miembro o líder de diferentes comisiones y proyectos conoce muchísimas de las áreas clave. Comentaba con él que espero que la Presidencia Europea para mi ya será útil si consigue que abramos los ojos y nos demos cuenta de lo importante que es Europa para nuestras empresas. Creo que no nos queda más remedio que mirar dos lecciones, 1)las empresas de Estados Unidos se han acostumbrado a competir en su mercado no en su Estado, no todo son grandes multinacionales, también hay empresas pequeñas que se espabilan y desde cualquier parte se las apañan para competir. En nuestro sector empresas mucho más pequeñas que la nuestra, con 15 personas por ejemplo, compiten para ser la consultora elegida, una desde Los Angeles y otra desde Boston, las dos ofrecen comunicación para todos los Estados. 2)Europa ya no es el centro del mundo, ojala nuestros valores de democracia, protección de derechos, estado de bienestar, consigan convertirse en dominantes, todavía no está claro. Pero lo que no parece es que nuestra economía vaya a ser la clave. Esto significa que ya algunas multinacionales empiezan a intentar dedicar a toda Europa el esfuerzo que dedicarían a un gran país, pero UNO, no la suma de muchos.
Volviendo a hablar del embajador, está trabajando contra reloj para los miles de temas pendientes antes de que se levante el telón de la presidencia. Pero de todos destacaría uno de sus deseos, dejar la presidencia al margen de la lucha política. Me uno a él. Durante la presidencia aprovechemos para vender España. Que las guerras políticas no enturbien la necesidad de recuperar credibilidad en el mercado internacional. Nuestras empresas no pueden permitírselo.