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I Observatorio ‘Tendencias en RSC y Sostenibilidad en Iberoamérica’

El concepto de sostenibilidad ha variado mucho en los últimos años, más aún desde que la Organización de Naciones Unidas (ONU) definió en 2015 los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y estableció unas metas específicas que debían cumplirse en 2030. Los objetivos determinantes: erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos. Avanzar hacia ellos hasta darlos por alcanzados dependerá, por supuesto, del papel que desempeñen organizaciones y empresas.

Por tanto, cabe preguntarse… ¿Qué están haciendo las organizaciones españolas y latinoamericanas? Para responder a estas y otras preguntas, la semana pasada presentamos, a través de un encuentro online, el informe  ‘Tendencias en RSC y Sostenibilidad en Iberoamérica’, que ha hecho posible la alianza siempre fructífera de EAE Business School y el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI).

Como presidenta de esta última entidad, no pude sino aprovechar la ocasión para afirmar que: “Las empresas tienen que ser un factor de éxito ante el reto de los países de América Latina que se pueden calificar de renta media, donde hay una falta de asistencia social, en los que la economía informal alcanza ratios a veces superiores al 50% (no se puede ayudar a empresas y empleados que ‘no existen) y donde se prevé que en enero de 2021 van a amanecer 45 millones de nuevos pobres”. “Incorporar en las empresas los conceptos de sostenibilidad y RSC (Responsabilidad Social Corporativa) consiste en convertir las decisiones del día a día sobre qué y cómo producen en un motor continuo de mejora y cambio de la sociedad”.

La pandemia ha transformado el mundo en todos los ámbitos desde los político- institucionales a los socioeconómicos. Las empresas iberoamericanas son plenamente conscientes de estas transformaciones estructurales ante las cuales saben que no solo no deben permanecer al margen, sino que están llamadas a asumir un liderazgo activo para construir sociedades más sostenibles social y medioambientalmente.

Nuestro estudio desvela que se ha producido un gran cambio en lo que se refiere a cómo perciben las empresas cuál debe ser su rol dentro y para la sociedad. La mayoría está embarcada en un proceso que pasa por priorizar nuevas estrategias sociales alineadas con los ODS, asumiendo su responsabilidad en la consecución de estos, y aspirando a liderar la sociedad hacia modelos más sostenibles, respetuosos e igualitarios

Para alcanzar ese estadio es necesario conceder relevancia dentro de las empresas a la Responsabilidad Social Corporativa como estrategia a largo plazo para crear valor compartido: promover el desarrollo minimizando los impactos negativos de la actividad y maximizando los impactos positivos del negocio.

Durante la crisis del COVID-19, la actuación del sector privado ha sido ejemplar. Hemos visto como las compañías se han volcado con donaciones para la sanidad y los colectivos más desfavorecidos. Han decidido proteger a sus empleados, renunciar al reparto de dividendos y ceder las capacidades de comunicación de sus empresas para apoyar en la difusión de campañas de protección a la salud. Además, han puesto a disposición sus capacidades de producción, tecnologías y equipos de investigación para proveer insumos y equipos requeridos para la atención de pacientes y el cuidado de la población; al tiempo que han apostado por seguir invirtiendo en el país y a que todo siga funcionando, aún en condiciones difíciles.

Ahora, más que nunca, es el momento de unir fuerzas, de poner en valor el impacto social del empresario y de reafirmar el compromiso de todos con la sociedad.

Desde aquí os animo a todos a echarle un vistazo al informe, en el que han participado 100 empresas de 14 países diferentes, que arroja datos de gran interés y relevancia.

Puedes acceder al informe completo aquí 

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