free hit counter

Reportaje en Clarín: Empresas familiares, la clave para salir de la crisis del coronavirus

Este martes, he sido entrevistada en un reportaje para Clarín, diario referente en Argentina, sobre las empresas familiares y el papel crucial que tantas veces defiendo que juegan en la recuperación de la región:

«El último informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) sobre el impacto del coronavirus estima que este año cerrarán 2,7 millones de empresas en la región y que el desempleo alcanzará a 44 millones de personas, es decir, 18 millones de hombres y mujeres más que los registrados en 2019.

Según CEAPI, el 90 por ciento de las empresas iberoamericanas son familiares. Y una gran cantidad de ellas llevan meses haciendo malabares para sobrevivir en la era covid.

“Siempre que hay una crisis económica se observa que hay un comportamiento muy favorable hacia el país de las empresas familiares porque son las empresas que no están dispuestas a irse, que están para quedarse. Y toman decisiones más a largo plazo que el resto de las compañías”, agrega Vilanova, autora del libro La esencia de la empresa familiar y presidenta de Atrevia, una agencia de comunicación y posicionamiento estratégico con oficinas en Europa y en América latina que fundó con su madre.

Mientras en España, donde el negocio familiar le da trabajo a casi el 60 por ciento del sector privado, se celebra el XXIII Congreso Nacional de la Empresa Familiar que el lunes inauguró el rey Felipe VI, Vilanova analiza las particularidades del desafío que la pandemia impone a las empresas familiares iberoamericanas.

“Invertirán en el propio país, porque no están dispuestas a irse”, asegura.

-¿Inversión en medio de la crisis?

-La lógica es que en período de crisis se guarde el dinero porque las empresas necesitan liquidez, pero las inversiones van a venir. Normalmente los países buscan la inversión extranjera pero, en la mayoría de los países, el 80 por ciento de la inversión es del propio país. Hicimos un estudio en el CEAPI y una de las cosas que dijimos es que la clave de la recuperación va a ser la creación de un clima de confianza en cada país. El problema no se solucionará con inversión extranjera, que por supuesto es importante, sino con la recuperación de la confianza de los propios inversores del país y, por lo tanto, de las empresas familiares. Crear un clima de confianza entre lo público, lo privado y la ciudadanía.

Un estudio del Instituto de la Empresa Familiar de España estimaba en 2015 que sólo un 30 por ciento de las empresas familiares sobrevivían en la transición de la primera a la segunda generación. Y avanzar hacia la generación siguiente implicaba perder en el camino más de la mitad de las firmas que habían sobrevivido al primer cambio generacional.

-¿La pandemia cambió este escenario?

-Otro factor a tener en cuenta en las empresas familiares es que se va a acelerar el relevo familiar.

-¿Por qué?

-Porque la salida de esta crisis supondrá mayor inversión en tecnología, en digitalización, en innovación, en diversificación hacia nuevas actividades. Las empresas no saldrán de esta crisis haciendo las cosas como las hacían antes. Y eso puede hacer que la incorporación del talento de las nuevas generaciones de las empresas familiares sea una ventaja competitiva.

-¿Qué otro rasgo define el comportamiento de las empresas familiares?

-Otra característica es que les importa mucho la reputación de la marca. En muchas ocasiones, el nombre de la compañía es el apellido de las familias y eso los lleva a ser especialmente cuidadosos en los temas de reputación y de compromiso social. Cabe esperar un mayor compromiso con el territorio.

-¿Qué rol juega este aspecto más sentimental en las decisiones de la empresa?

-Hay un arraigo local y un compromiso país. Eso hace que las decisiones nunca puedan ser ocasionales. La empresa familiar toma decisiones, pero las personas que se ven afectadas tienen un nombre, una cara, viven en el mismo pueblo. Si una compañía tiene que reducir, porque no le queda más remedio, el personal, no es lo mismo elegir a los más baratos que ofrecer bajas voluntarias con un incentivo económico. Esta opción va a ser más cara para la empresa familiar que no va a maximizar la manera más barata de reducir la planta. Pero es seguramente la opción que elegirá. Esas son las cosas que marcan la diferencia».

Si quieres leer el artículo original puedes hacerlo aquí

Comentarios cerrados