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Iberia, plataforma para el desarrollo de las empresas latinoamericanas (1)


En un mundo caracterizado por la globalidad y la globalización, por el impulso a relaciones comerciales, económicas, empresariales e inversoras cada vez más estrechas, frecuentes y necesarias, ningún área geográfica puede permitirse quedar olvidada o relegada a un papel menor. El creciente número de alianzas, asociaciones y bloques supranacionales, regionales y trans-regionales muestra la necesidad de integración dinámica en un Planeta interconectado que, hoy más que nunca, es un pañuelo, y en el que todos necesitan de todos.

En este contexto, y sin ánimo de rivalizar o combatir, sino de competir con áreas comerciales que surgen con envidiable éxito en el Pacífico, algunas de ellas conformadas por países hermanos del ámbito iberoamericano, creo que ha llegado el momento de recuperar el Atlántico sur como zona económica, de libre cambio, de inversión y desarrollo conjunto. De dar un nuevo papel relevante al espacio conformado por América, Europa y África dentro de esta nueva realidad mundial integrada.

Se trata de una iniciativa ambiciosa pero realista que conducirá tanto a reequilibrar un sistema en el que el eje del Pacífico, liderado hoy por China, gana peso e influencia, como a reconquistar competitividad y empuje económico dentro de un mundo multipolar para nuestro espacio tri-continental, un área al que ya cupo el orgullo de ser cuna del desarrollo global durante siglos y que puede y debe sacudirse su adormecimiento.

En este entorno tiene cabal y perfecta cabida lo que ya denominamos el Triángulo Estratégico Atlántico, un eje que suma a una renovada y consolidada Latinoamérica y a los veteranos países del sur de Europa y que recobra con fuerza para las relaciones interregionales a la, en tantas ocasiones, injustamente olvidada África, llamada a convertirse en el futuro en un actor de trascendente relevancia en la economía internacional.

Se trata de tres regiones a las que abraza con sus aguas el océano Atlántico, pero a las que también enlaza una historia común de varios siglos y unas relaciones económicas y comerciales que tienen también fecha lejana, independientemente de que hoy atraviesen una etapa de debilidad que, afortunadamente, comienza disiparse.

Foto: http://www.shutterstock.com

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